Técnicas de modificación

Las técnicas de modificación de conducta constituyen, junto con los procedimientos cognitivo-conductuales, las intervenciones más importantes y efectivas que puede ofrecer el sistema escolar a niños con TDAH. Estas técnicas son un conjunto de estrategias basadas en el refuerzo y el castigo para establecer o incrementar las conductas deseadas, y reducir o eliminar los comportamientos inadecuados

La modificación de conducta tiene varias ventajas:

  • Es relativamente fácil de implementar.
  • Es rápida.
  • Su coste es bajo y adaptable a muchos contextos diferentes.

El objetivo de estas técnicas es la modificación directa de unos comportamientos determinados. Esto hará que, a su vez, otras conductas mejoren, generando una especie de "cadena". En respuesta a ello, la aprobación social y la frecuencia de refuerzos positivos que se reciben por parte de otros (premios, alabanzas, etc.), será mayor, lo que incrementará la autoestima del niño, que se sentirá más responsable de su propio control.

Es por ello que los tratamientos con una base conductual consideran que un agente externo puede provocar cambios en la conducta, tanto externa como interna del sujeto.

En función del objetivo de la intervención, se suele distinguir entre tres grupos de técnicas:

  • Técnicas para aumentar los comportamientos deseables
  • Técnicas para disminuir los comportamientos inadecuados
  • Técnicas combinadas