Conductas negativas

 

A los niños con TDAH les cuesta mucho entender los sentimientos propios y ajenos; no descifran con eficacia las expresiones faciales o el lenguaje del cuerpo y pueden hacer comentarios desagradables sin darse cuenta de que lastiman los sentimientos de una persona. Suelen interrumpir y monopolizar las conversaciones, y a menudo se constituyen como los "mandones" del grupo.

A su vez, muchos alumnos con TDAH son agresivos y no hacen caso a lo que se les pide. Su impulsividad e hiperactividad pueden ocasionar peleas físicas con sus compañeros, aún cuando no tengan intenciones de lastimar a nadie. Algunas de las situaciones de conflicto suelen aparecer generalmente en el pasillo de la escuela, en la biblioteca, en el patio de recreo o en la parada del autobús.

Estos alumnos suelen:

  • Adoptar conductas que suponen un riesgo de tener problemas con los demás, o incluso de sufrir golpes o caídas.
  • Coger propiedades de otros estudiantes.
  • Ponerse a hablar durante actividades en las que debería estar callado.
  • Jugar con objetos; hacer ruidos con los dedos o el lápiz.
  • Correr por el salón en plena lección.
  • Pasar de una actividad a otra, sin completar ningun.
  • Lanzar cosas al aire.
  • Hacer bromas pesadas o molestar a sus compañeros.
  • Ser susceptibles a la desorganización en el aula, siendo fácilmente provocados por el mal comportamiento de los demás.
  • Ponerse nerviosos ante los cambios en la rutina, lo que genera ataques de rabia, ansiedad y cólera