El aprendizaje

A la hora de aprender un determinado concepto o actividad, las personas ponen en marcha un Proceso de Información. Éste involucra cuatro etapas:

Entrada

Estamos constantemente expuestos a un bombardeo de estímulos. De forma consciente o inconsciente, elegimos prestar atención a una cosa y seleccionamos la información más importante. Al hacerlo, sostenemos la atención a dicho estímulo y vamos "recibiendo" la información utilizando procesos de percepción: visual, auditivo o táctil. A los niños con TDAH de tipo inatento les cuesta prestar atención, por lo que la información del estímulo no es recibida. A su vez, los niños que padecen un TDAH de tipo combinado tienen dificultades para sostener la atención en un estímulo relevante. Esto les lleva muchas veces a atender a estímulos que los distraen de tareas más importantes.

Memoria a corto plazo

Una vez que recibimos la información del estímulo, ésta se procesa en la memoria a corto plazo. En este punto, el cerebro determina si la información es lo suficientemente relevante como para desecharla o mantenerla a largo plazo. A la hora de almacenar el material en la memoria a largo plazo debemos usar los recursos de repetición y ensayo para recordar la información. A su vez, debemos concentrarnos un tiempo suficiente para organizar, categorizar o asociar la información con un material aprendido previamente. A los niños con TDAH les cuesta encontrar este material previo para organizarlo bien.

Memoria a largo plazo

Cuando se introduce una nueva información en el cerebro, primero debemos recordar el material aprendido en la memoria a corto plazo y luego asociar el nuevo material con el que ya está guardado en la memoria a largo plazo; de esta forma, la memoria se expande. A su vez, para poder recordar la información, ésta debe ser catalogada como algo relevante para un futuro.La forma en que el material se guarda en la memoria a largo plazo, determina su accesibilidad y utilidad.

Salida

A la mayoría de las personas no les cuesta escribir mientras escuchan al profesor, sin embargo, éste no es el caso de los niños con TDAH. Además de las dificultades para procesar la información, algunos estudiantes tienen problemas en evocarla, lo cual hace que les cueste escribir y deletrear. Es por ello que sólo pueden prestar atención a una sola cosa a la vez: a lo que se dice o a lo que se escribe. Copiar de la pizarra es definitivamente más fácil para ellos.

EL PROCESO DE ATENCIÓN

Muchas veces el profesor le pide al estudiante con TDAH que preste atención. A menudo, éste lo hace, pero se fija en los estímulos equivocados. Por ello, los docentes deben observar detenidamente cómo el niño realiza cada tarea para determinar qué procesos de atención se encuentran comprometidos.

Para prestar atención, un estudiante con TDAH tiene que:

Enfocar.

Es la capacidad de seleccionar algo, normalmente lo importante, y poner atención a eso.

Seleccionar.

Implica elegir el estímulo relevante a la hora de poner atención. El niño con TDAH tiene dificultad en determinar qué parte de la información debe seleccionar.