PADRES
En estos días, los niños están ansiosos con la espera de sus regalos. Esto les inquieta y puede dar lugar a momentos de caos y estrés.
Establezca sus prioridades
- Elabore una lista de todo lo que necesita hacer y establezca prioridades en orden de importancia. Por ejemplo, dele una prioridad alta a los regalos, y así no estará envolviéndolos unas horas antes de entregarlos. Planee terminar todas las actividades antes del día 24.
Usted también es prioridad
- Un padre o una madre tensos y agotados producen un ambiente de ansiedad en toda la casa. Tómese el tiempo suficiente para dormir, cuide su dieta, dedique tiempo para hacer ejercicio e intente mantener la casa lo más calmada posible. Esto, a su vez, reducirá el estrés de su hijo.
Involucre a su hijo en los preparativos navideños
- Esto no sólo lo mantendrá calmado, sino que lo hará sentirse útil y partícipe de las celebraciones. Puede pedirle que le ayude a preparar el menú, el envío de tarjetas navideñas (escribiendo las direcciones en los sobres, por ejemplo), envolver los regalos, armar el árbol navideño o decorar la casa.
Procure continuar con las rutinas regulares hasta donde se pueda
- El mes de diciembre implica una ruptura de la rutina normal del niño. Por lo tanto, realice un plan de horarios para los días de vacaciones que incluya reuniones familiares, fiestas y actividades que no suelen estar presentes en una rutina normal. También debe hacer un esfuerzo extra para que el niño coma a las mismas horas y se acueste a la hora de siempre. Evite los cambios de último minuto.
Intente evitar las compras de última hora con su hijo
- Los grandes almacenes suelen estar llenos de gente en estas fechas, lo que puede ser desastroso para niños con TDAH Si es absolutamente necesario que entren, hable con él, explíquele lo que harán, establezca una serie de reglas y un premio si las cumple.
Reserve un tiempo de calma
- En estos días de tanta energía y actividad, es importante que usted reserve un espacio de tranquilidad para compartir con su hijo. Después de un día de mucho ajetreo, léale un cuento o simplemente siéntese con él en su habitación, ponga una luz tenue y música tranquila y charle con él.
Cuide la dieta del niño
- Ahora que el niño no va a la escuela, su ansiedad puede llevarle al frigorífico y "picotear" cualquier cosa entre comidas. Vigile esta conducta; trate de guardar los turrones navideños fuera de su alcance y ofrézcale frutas, galletas con queso o frutos secos.
Repase con su hijo las reglas y expectativas que usted tiene de él en estas fechas
- Si va a realizar la cena de navidad en casa, tómese un tiempo para repasar con su hijo las reglas de la casa y recordarle los comportamientos adecuados. Aclare que habrá premios para el comportamiento positivo y consecuencias para las infracciones, incluido el "tiempo fuera". Sin embargo, no le amenace con quitarle sus regalos navideños.
Anticípese a la mala conducta de su hijo
- Intente tener en cuenta las posibles malas conductas que pueden llegar a surgir durante la cena, como que su hijo golpee a su hermano o que arme un berrinche. Piense en salidas alternativas para que estos casos no le cojan desprevenido.
Prepárese para las reuniones familiares grandes
- Las reuniones con familiares pueden ser estresantes; mucha comida, mucha gente y mucho ruido, lo que se agrava si hay primos de la misma edad que su hijo. Intente prepararse con antelación: piense en un lugar donde pueda llevar al niño si éste se siente sobre-estimulado, lleve películas, libros o manualidades con las que pueda mantenerle entretenido. Considere incluso la posibilidad de abandonar la cena más temprano.
Explíquele cuáles son los valores de la Navidad
- Repase con su hijo la historia de la Navidad, poniendo énfasis en el sentido de paz, amor y solidaridad que se le da a estas fechas. Ayúdele a poner estos valores en práctica; dígale que escoja los juguetes y la ropa que no use para donarlos a una organización de caridad.