PADRES
El deporte suele ser la actividad socializadora clave en el ámbito infantil. No solo ayuda a mejorar las habilidades sociales fundamentales para un sano desarrollo emocional, sino que al realizar actividad física se libera endorfina, sustancia química del cerebro que reduce la tensión y mejora el bienestar.
Sin embargo, algunos deportes, en especial los que requieren un trabajo en equipo, suelen ser tan desafiantes para los niños con TDAH que todas estas ventajas desaparecen.
- El fútbol o el baloncesto, por ejemplo, requieren de un sentido táctico, de estructuración y orden, ausentes en un niño con TDAH. Ellos suelen buscar la pelota y la tiran sin pensar, o se ponen en sitios incorrectos.
- También pueden tener serias dificultades para prestar atención a las reglas y a las instrucciones, se distraen con sus compañeros, con el ruido de la calle y son incapaces de permanecer sentados mientras esperan su turno en el entrenamiento. No miran a los jugadores a su alrededor y acaban golpeados y lastimados durante los juegos.
- A su vez, les cuesta mucho perder, lo que puede generar ataques de rabia y otros comportamientos inadecuados o físicamente agresivos.
Los beneficios del deporte individual
- Los deportes individuales, como la natación, el salto, la lucha libre, las artes marciales o el tenis, suelen ser mejores para estos niños. De hecho, para ellos es más fácil concentrarse cuando tienen un contacto directo con sus entrenadores.
- Y aunque estos deportes sean individuales, siguen obteniendo muchos de los beneficios sociales de estar en un equipo, ya que con frecuencia son entrenados en grupos con otros niños, y sólo el esfuerzo y la instrucción son individuales.
- Por otra parte, las actividades como el karate o el taekwondo incluyen el rol de un modelo (el instructor), instrucciones claras e interacción con los compañeros, así como un absoluto control mental y físico. Los movimientos son suaves y existe un elemento de meditación que apela al control de uno mismo. Además, los profesores instruyen más de lo que entrenan, demuestran gradualmente al niño cómo hacer algo paso a paso, con lo cual hay poca oportunidad para la distracción.
- Otra de las ventajas de las artes marciales tiene que ver con el uso de rituales, como el de reverenciar al instructor. Los rituales son positivos para los niños con TDAH, ya que producen un comportamiento automático. Además, las artes marciales pueden contribuir a que los niños incorporen rituales en otras áreas de sus vidas.
El resto de los deportes, con ajustes
- A pesar de los riesgos de los deportes en equipo, muchos niños con TDAH se sienten bastante motivados para participar en ellos por razones sociales e intereses atléticos. En estos casos, el entrenador o instructor del gimnasio deberán estar entrenados para hacer ajustes y modificaciones para estos niños, a fin de que su experiencia sea un éxito. Para ello, deberán mantenerle activo, con estrategias que reduzcan al mínimo el "tiempo muerto" y el aburrimiento.