PADRES
A la hora de planear las vacaciones, se debe tener en cuenta un elemento que puede dejar a los padres completamente agotados: el viaje en coche. Los niños se cansan de estar sentados, se aburren de mirar por la ventana, se acaloran, se marean, se ponen nerviosos y en el peor de los casos, comienzan a pelearse con sus hermanos y a chillar. "¿Cuánto falta?¿Cuándo llegamos?" son preguntas que los padres pueden escuchar apenas diez minutos de haber partido.
Las siguientes son una serie de pautas que ayudarán a que el viaje en coche con sus hijos deje de ser una tortura y se convierta en algo más relajado, ameno y seguro.
DÍAS ANTES DEL VIAJE
- Decida con antelación el itinerario y la hora de partida. Evite las rutas improvisadas, que pueden provocar sorpresas desagradables.
- Explique a sus hijos cómo será el viaje. Especifique qué día y a qué hora partirán, cuánto tardarán en llegar, por dónde pasarán y en dónde descansarán. Así tendrán tiempo de concienciarse y no se impacientarán tanto una vez que estén en el coche.
- Si el viaje es por carretera, déle a sus hijos un mapa con la ruta marcada y un reloj. Esto ayudará a evitar los constantes "¿falta mucho?". También les permitirá participar en la planificación de la ruta, los sitios de descanso y otros detalles. A continuación, pídales que describan el plan, para ver cuánto han retenido.
- Prevea el equipaje justo. Es fundamental que los niños tenga el espacio suficiente para no sentirse oprimidos y molestos.
- Piense con antelación qué ropa será más adecuada para viajar. Ésta debe ser flexible y cómoda. Si va a desplazarse hacia zonas más cálidas o frías, póngase ropa que sea fácil de poner y quitar.
- Prepare una bolsa de sorpresas. Prepare con antelación una bolsa llena de juegos, como muñequitos o trozos de plastilina. Cuando empiecen a sentirse agobiados o intraquilos, puede sorprenderles con estos regalos.
ANTES DE PARTIR
- Prevenga los mareos. Para ello, ventile el coche antes de salir y evite darle a su hijo alimentos sólidos. Durante el camino, aunque esté encendido el aire acondicionado, deje una rendija en la ventana para que se renueve el aire. Por último, conduzca con suavidad y procure que su hijo mire el paisaje y a lo lejos; no le deje leer.
- Prepare una bolsa con tentempiés y algo de bebida. Si su hijo tiene hambre durante el viaje, puede darle fruta, galletas o frutos secos. No lleve golosinas o alimentos muy azucarados; éstos no sólo empachan, sino que proporcionan mucha energía y por lo tanto, nerviosismo e intranquilidad. Para beber, elija zumos o agua (los refrescos con gas llenan mucho y empalagan).
- Revise los asientos de los niños. Antes de iniciar el viaje, compruebe que los niños no se hayan dejado en sus asientos objetos peligrosos. Compruebe también que los cinturones funcionen.
- Equipe el coche. Puede comprar parasoles para las ventanillas laterales, con el fin de evitar las molestias del sol. Los cojines también son muy útiles para que sus hijos se acomoden bien en caso de sueño.
- Adapte el cinturón de seguridad a la altura de los niños.
DURANTE EL VIAJE
Un niño nervioso o excitado dentro de un coche puede distraer al conductor. Por eso, al conseguir que el viaje no sea una tortura para los más pequeños, además estamos minimizando el riesgo de accidentes.
Deténgase con frecuencia. Es recomendable realizar una parada cada dos horas, en sitios en donde sus hijos puedan estirar las piernas y desahogarse corriendo un poco.
Pongan música y canten. A los niños les gusta mucho y les distrae cantar en el coche con sus padres. Cuando note que se ponen nerviosos, propóngales canciones para cantar todos juntos.
Deje que hagan de copilotos. Si les ha explicado dónde van y qué ruta seguirán, anímeles a hacer de guías o de copilotos. Los niños un poco mayores pueden ir siguiendo el itinerario en un mapa, así sabrán en todo momento dónde están y cuánto falta para llegar.
Cuénteles un cuento. Es una buena manera de distraerles en caso de que tengan miedo al atravesar bosques o paisajes desiertos por la noche. Elija historias divertidas con personajes alegres o estrafalarios.
Lleve libros en audio-cassettes. Esto los mantendrá entretenidos y callados.
Juegue con ellos. El copiloto puede proponer juegos entretenidos para que el tiempo pase más rápido. Algunos de ellos son:
- La letra prohibida. El juego consiste en seguir hablando normalmente, pero se prohibe la pronunciación de una consonante, por ejemplo la "P".
- La vocal obligatoria. Todo el mundo debe hablar y cantar con sólo una vocal.
- La cadena. Uno empieza pronunciando una palabra y el siguiente debe encontrar otra que empiece por su última sílaba.
- Juegos con las letras y los números de matrículas. Pueden jugar a ver quien encuentra el mayor número de palabras que empiecen con las dos letras de las matrículas que ven durante el trayecto. O palabras que empiecen con la primera letra de la matrícula y terminen con la segunda
- Juegos de la imaginación:
- Veo-veo. Usted puede valerse de objetos del coche para jugar a este juego.
- Ayúdelos a imaginar formas en las nubes. El copiloto puede preguntar a los niños que formas tienen las nubes, y si no se les ocurre ninguna, sugerírselas.
- Anticípese al recorrido para que los niños se fijen en el paisaje. Si usted ya conoce el recorrido, anticípese a lo que va a ver con preguntas como: "A ver quien encuentra primero un castillo que está detrás de unos árboles".
- Adivinanzas y trabalenguas. Organice pequeños concursos de adivinanzas o trabalenguas. El que adivine la solución a un acertijo o diga un trabalenguas sin equivocarse ganará un muñeco de la bolsa de sorpresas.