PADRES

A la hora de planear las vacaciones, se debe tener en cuenta un elemento que puede dejar a los padres completamente agotados: el viaje en coche. Los niños se cansan de estar sentados, se aburren de mirar por la ventana, se acaloran, se marean, se ponen nerviosos y en el peor de los casos, comienzan a pelearse con sus hermanos y a chillar. "¿Cuánto falta?¿Cuándo llegamos?" son preguntas que los padres pueden escuchar apenas diez minutos de haber partido.

Las siguientes son una serie de pautas que ayudarán a que el viaje en coche con sus hijos deje de ser una tortura y se convierta en algo más relajado, ameno y seguro.

DÍAS ANTES DEL VIAJE

ANTES DE PARTIR

DURANTE EL VIAJE

Un niño nervioso o excitado dentro de un coche puede distraer al conductor. Por eso, al conseguir que el viaje no sea una tortura para los más pequeños, además estamos minimizando el riesgo de accidentes.

  • Deténgase con frecuencia. Es recomendable realizar una parada cada dos horas, en sitios en donde sus hijos puedan estirar las piernas y desahogarse corriendo un poco.
  • Pongan música y canten. A los niños les gusta mucho y les distrae cantar en el coche con sus padres. Cuando note que se ponen nerviosos, propóngales canciones para cantar todos juntos.
  • Deje que hagan de copilotos. Si les ha explicado dónde van y qué ruta seguirán, anímeles a hacer de guías o de copilotos. Los niños un poco mayores pueden ir siguiendo el itinerario en un mapa, así sabrán en todo momento dónde están y cuánto falta para llegar.
  • Cuénteles un cuento. Es una buena manera de distraerles en caso de que tengan miedo al atravesar bosques o paisajes desiertos por la noche. Elija historias divertidas con personajes alegres o estrafalarios.
  • Lleve libros en audio-cassettes. Esto los mantendrá entretenidos y callados.
  • Juegue con ellos. El copiloto puede proponer juegos entretenidos para que el tiempo pase más rápido. Algunos de ellos son: