PADRES

Lo normal en un niño es siempre tener ganas de aprender cosas nuevas. Aprender a caminar, a comer sin ayuda, aprender a coger un juguete; todos ellos son ejemplos de la natural motivación de un niño a desarrollarse y mejorar.

Sin embargo, esta motivación suele ser interrumpida por la frustración ante los errores. Un niño puede resistirse a aprender a sumar o a escribir porque hacerlo le resulta muy complicado y se equivoca constantemente. Entonces se frustra, deja de intentarlo y pierde la emoción de aprender algo nuevo.

En los niños con TDAH, esta actitud puede ser más frecuente que en el resto. Los síntomas de este trastorno hacen que a estos niños les resulte mucho más difícil concentrarse, prestar atención o mantenerse tranquilos. En consecuencia, tienen muchas dificultades para llevar correctamente a cabo la tarea escolar.

Por estas razones, es importante que desde casa, los padres se ocupen de que su hijo no pierda su natural motivación, estimulándole a que siga queriendo aprender. Para ello, lo primero que usted debe hacer es demostrarle que la escuela es algo muy importante y a continuación, enseñarle buenos hábitos de estudio, otorgándole reconocimiento por sus éxitos o logros.

MOTIVANDO AL NIÑO

Concéntrese en el esfuerzo, no en las calificaciones

Demuestre interés en sus actividades escolares

Cree en su hijo un hábito de estudio

Estimule sus habilidades naturales

EL CONTACTO ENTRE PADRES Y PROFESORES

Al comenzar el curso, explíqueles el problema del niño

Muéstrese comprensivo y colaborador con ellos

Cuando reciba alguna queja de los profesores

Hable con su hijo

Ayude a su hijo a identificar aquellas cosas con las que disfruta y sí hace bien

Aumente las recompensas por su esfuerzo

Limite aquellas actividades que puedan distraerlo

Cuelgue un calendario de éxitos en la habitación de su hijo

De ser necesario, busque ayuda fuera de la escuela