PADRES
Los niños con TDAH tienden a aburrirse más fácilmente que los demás; por ello necesitan realizar actividades muy estimulantes. De lo contrario, su impulsividad y altos niveles de energía pueden meterles en problemas. Esto puede ocurrir, especialmente, en aquellos niños que suspenden su medicación por algún tiempo sin utilizar ningún otro tratamiento alternativo.
Por estas razones, es importante que los padres promuevan actividades para que su hijo haga un buen uso de su tiempo, aprenda habilidades esenciales en la vida, se divierta y mejore su autoestima. Y para ello, es fundamental entender cómo piensa un niño con este trastorno.
Los niños con TDAH están alerta a todo, especialmente a cosas que parezcan interesantes en el momento actual. "Esto parece interesante, lo quiero ahora"; así es como piensan. En este sentido, existen tres conceptos que trabajan juntos en su cerebro y les anuncia lo que es interesante:
Novedad
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El cerebro del niño con TDAH tiene una necesidad constante de la novedad. Estos niños tienen dificultad en aislar un evento de los otros que ocurren a su alrededor; por ello, tienden a enfocarse en el ruido más alto, en lo más excitante, en lo más novedoso.
Presente continuo
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El niño con TDAH posee un escaso sentido del pasado y del futuro, y tiende a interesarse en todo lo que ocurre en el presente. Por ejemplo, si está teniendo una buena semana, pero ha tenido un problema hace diez minutos, el enfoque permanecerá en el problema y pensará que su semana ha sido mala. Si, por el contrario, ha tenido una semana llena de fallos y termina con un éxito, creerá que su semana ha sido excelente. Todo esto hace que le sea muy difícil aprender de sus errores.
Necesidad de actividad física
- Los niños con TDAH sienten una necesidad constante de mover una parte de su cuerpo. Déjelo moverse, o mejor aún, involúcrelo en actividades físicas para que se canse y pueda concentrarse, mantener la calma y hacer la tarea. Permita que el niño juegue con sus muñecos mientras usted le lee un cuento; no pretenda que permanezca sentado y concentrado en usted.
- Los niños con TDAH tienen muchas dificultades para realizar actividades que requieran un nivel elevado de concentración o trabajo en equipo. Suelen ser torpes y tienen problemas para expresarse correctamente o controlar su comportamiento. A la hora de enfrentarse a estos problemas suelen tener las siguientes reacciones:
- Aislamiento y enfado. Cuando se les pide que realicen actividades que les resultan muy difíciles, se aíslan y se enojan para encubrir esas dificultades. Por ello, a la hora de exigirles estas acciones, los adultos deben ser cariñosos, proporcionándoles confianza y apoyo.
- Frustración. El niño con TDAH suele necesitar más tiempo que el resto para realizar la tarea escolar. Esto puede hacerle sentir frustrado, ya que creerá que lo único que hace es trabajar, mientras los demás juegan. Prográmele actividades divertidas con frecuencia, como ir al cine, a tomar un helado o a comer hamburguesas una o dos veces por semana.
- Baja autoestima. Los niños con TDAH suelen meterse en problemas y tienen pocos amigos, por lo que empiezan a creer que son incapaces de mantener amistades. Los niños aprenden al ver a otros y observar cómo hablan y actúan. Si el niño no tiene un modelo tenderá a aislarse y se sentirá cada vez peor. Por ello, las actividades en equipo o de grupo juegan un rol importante, ya que contribuyen a la integración social.