PADRES

Una de las tareas más difíciles para los padres de un niño con TDAH es lograr que éste obedezca. Su comportamiento distraído e hiperactivo hace que muchas veces éstos pierdan la paciencia y fuercen al niño a obedecer a través de órdenes y/o castigos. Esto no es positivo: aunque uno puede limitarse a dar órdenes al niño o castigarlo por no obedecer, este tipo de refuerzo no llevará a la obediencia a largo plazo.

Al contrario, le generará resentimiento contra sus padres y deseos de rebelarse. Esto se acentuará cuando el niño llegue a la adolescencia y se vuelva más independiente. En esta etapa, los castigos paternos, lejos de surtir efecto, pueden provocar un enorme deterioro en la relación padre-hijo.

Por ello, es importante que los padres intenten no forzar a que sus hijos obedezcan, sino lograr que para ellos sea algo fácil y que quieran hacerlo. Esto puede lograrse cumpliendo con las siguientes pautas:

Defina expectativas y límites claros y coherentes

Ayude al niño a hacer las cosas paso a paso

Asegúrese de que sus instrucciones son comprendidas

Hágale saber a su hijo que lo que usted le pide es por su bien

Utilice el sistema de puntos

Sea justo con sus castigos

Sea paciente

Hable con suavidad

No se exceda con las órdenes

Sea coherente

Apóyese en el "sí"

Sea un ejemplo para su hijo