PADRES

Para los padres nunca es fácil enterarse de que su hijo sufre algún problema en su desarrollo. Las reacciones ante esta situación suelen ser parecidas; angustia, culpa, desconcierto, miedo, depresión. Lo mismo ocurre con las parejas cuyos hijos sufren TDAH. No saben qué hacer; creen haberlo intentado todo y no encuentran una solución; sienten que son los únicos que tienen un problema en casa.

Los sentimientos ante el diagnóstico son muchos, pero detrás de ellos se esconde el miedo a una ruptura de las expectativas y valores familiares. Esto puede dar lugar a conductas paternas ansiosas o agresivas que pueden ser muy perjudiciales para el niño.

Por esta razón, es importante que los padres que se enfrenten a un diagnóstico de TDAH conozcan la cadena de reacciones que este trastorno puede generar sobre ellos. De esta forma se sentirán menos solos y podrán reflexionar sobre las causas y consecuencias de su comportamiento. Además, les será más fácil aliviar su ansiedad y encauzar sus esfuerzos hacia la búsqueda de la mejor forma de educar y comportarse con su hijo.

Las reacciones comunes a un diagnóstico suelen ser las siguientes:

Desconcierto

Negación

Enfado

Culpa

Miedo

Rechazo

Impotencia y desamparo

Desilusión

Alivio

Compensación

Aceptación con respuesta poco eficaz