DOCENTES
El comportamiento social y emocional del niño con TDAH es equivalente, de forma aproximada, a dos tercios de su edad cronológica. Las dificultades más comunes se sitúan en las siguientes habilidades:
- Reciprocidad. Implica la participación no dominante dentro de un grupo; poder esperar antes de hablar e incorporarse en una conversación en el momento adecuado.
- Manipulación de lo negativo. Es poder aceptar un "no" como respuesta sin perder el sentido del humor, respondiendo con una broma, y poder expresar un desacuerdo sin criticar.
- Autocontrol. Tiene que ver con saber manejar la presión de los demás, resistir a los impulsos y tentaciones.
- Comunicación. Implica comprender y seguir las reglas, mantener una conversación siendo un oyente alerta, demostrando empatía.
- Ganarse la simpatía de las personas. Para ello se debe entender cuales son los límites y respetar los ajenos, ser cortés, hacer favores, liderar, compartir, demostrar interés en los demás, elogiar, saber agradecer.
Así, los niños con TDAH tienen problemas para:
- Ajustar el comportamiento a una situación determinada
- Entender y responder a las ideas y sentimientos de los demás
- Expresar ideas, sentimientos, sensaciones
- Adaptarse a las situaciones desconocidas o inesperadas
- Evaluar las consecuencias del comportamiento antes de hablar o actuar
- Controlar sus impulsos e interrupciones y ser consciente de su mal temperamento.
- Reconocer los efectos de su comportamiento en los demás
- Generar soluciones alternativas cuando hay problemas