DOCENTES

A los niños con TDAH les cuesta mucho entender los sentimientos propios y ajenos; no descifran con eficacia las expresiones faciales o el lenguaje del cuerpo y pueden hacer comentarios desagradables sin darse cuenta de que lastiman los sentimientos de una persona. Suelen interrumpir y monopolizar las conversaciones, y a menudo se constituyen como los "mandones" del grupo.

A su vez, muchos alumnos con TDAH son agresivos y no hacen caso a lo que se les pide. Su impulsividad e hiperactividad pueden ocasionar peleas físicas con sus compañeros, aún cuando no tengan intenciones de lastimar a nadie. Algunas de las situaciones de conflicto suelen aparecer generalmente en el pasillo de la escuela, en la biblioteca, en el patio de recreo o en la parada del autobús.

Estos alumnos suelen: